Pequeños ecosistemas alrededor de mí

Una pequeña reunión familiar

La semana pasada fui a visitar a mi familia paterna. Tenía mucho que no los veía, así que los saludos fueron intensos. Después de un rato de platicar, salimos a preparar la mesa al jardín para comer todos juntos, y pasamos por el jardín con cosas y cosas; pero me percaté que cada vez que pasábamos por ahí, algo pisábamos.

Pequeñas flores

Eran estas pequeñas flores. Indefensas y frágiles pero increíblemente hermosas; tenían un color amarillo espectacular, además de que todas crecieron en un solo lugar, como «hierba de monte» y estas pequeñas me dejaron pensando.

Un completo ecosistema

Mientras nosotros nos enfocamos en nuestras vidas, no nos damos cuenta de que pequeños ecosistemas habitan en lugares que desde antes eran suyos y los intrusos somos nosotros. Los que llegamos a su ecosistema, los alteramos, los explotamos y pisoteamos hasta ponerlos al borde de la extinción y exponemos a la delicada línea de equilibrio del planeta.

Pequeñas y amarillas flores, indefensas y frágiles en un jardín.
Pequeñas y amarillas flores, indefensas y frágiles en un jardín. Nosotros somos destructores de ecosistemas.

Equilibrio para vivir

Así como lo hacemos con estas pequeñas flores, lo hacemos con todo el planeta. Algo triste ya que dependemos de ese equilibrio para vivir. Pero no nos damos cuenta de la importancia de los ecosistemas en nuestras vidas y, el papel poco importante que tenemos nosotros para que el planeta siga viviendo. Espero haber hecho conciencia y que juntos cambiemos poco a poco para tener un mejor hogar y no llegar a la extinción humana.

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