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La tranquilidad de un bello amanecer

«Mientras todos descansan, mientras otros se levantan, otros más van camino al trabajo o la escuela y cada persona hace algo distinto en ese momento. Pero siempre hay alguien que solo se levantó para ver un amanecer, ver la tranquilidad con la que el día va llegando, y la rapidez con la que el tiempo se va. Pero no siente remordimiento y a eso él le llamó [tranquilidad].«

¿Y tú como defines «tranquilidad»? Bueno, yo creo que el hecho de escuchar o decir tranquilidad implica muchas cosas. Por ejemplo, me puedo referir a la palabra y no necesariamente porque en el sitio en el que esté sea tranquilo; si no porque quizá soy de ese lugar y a mí me produce ese pequeño sentimiento.

Y aunque ese momento no es eterno y mucho menos constante, es algo que en lo particular crea un espacio en el cual puedes pensar, ver y esperar sin remordimiento alguno. Un momento que no se repetirá jamás, tendrás muchos momentos de tranquilidad, pero ninguno es ni será igual a otro.

Un día con mucho viento

Es algo muy gracioso ya que, aunque a mí esta fotografía me encantó y de ella me inspiré sobre la tranquilidad (ya que al verla me crea esa sensación). La realidad es muy distinta, ya que cuando la tomé fue algo un tanto turbio. Te cuento como obtuve esta fotografía.

Esta fotografía fue capturada en el pueblo de Makähä (Santa Mónica), Municipio de Tenango de Doria, Hidalgo, México; ya hace algunos días, sin embargo, fue un día con mucho viento. Y aunque al principio solo se escuchaba el viento soplar en las partes más altas de las montañas y cerros, no contábamos que a solo unos minutos consecuentes el viento se intensificaría.

Bello amanecer en Makähä (Santa Mónica), Municipio de Tenango de Doria, Hidalgo.
Paisaje en un bello amanecer en Makähä (Santa Mónica), Municipio de Tenango de Doria, Hidalgo, México. Un escenario que me llena de tranquilidad.

“Y comenzó a colorear sus días llenos de tranquilidad”

Javier Pelcastre

No nos rendimos…

Aun así, yo y mi novia decidimos salir a grabar el amanecer y entre lapsos tomaba alguna fotografía. Lo que no esperábamos es que el viento fuera demasiado fuerte como para tener que aferrarnos a las rocas, así como tomar nuestras cosas para que no se las llevara el viento y no nos moviera a cada instante que soplaba.

Bueno, el hecho es que realmente no pude grabar como me habría gustado ya que la fuerza del viento me lo impedía, también el polvo y basura que traía consigo, hacia que fuera más difícil grabar y fotografiar. Sin embargo, no nos rendimos a la primera y tratamos de hacer lo mejor que pudimos, todo fuera por lo que nos apasiona.

Mi experiencia, ahora tuya

Después de un rato nos tuvimos que retirar ya que se intensificó más el viento llegando a tirar algunos árboles del lugar. Y aunque teníamos la idea de regresar para el atardecer, no pudimos ya que el viento duró hasta parte del día siguiente. Siendo esta fotografía una de las mejores cosas de esa experiencia.

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Y bueno es todo por hoy. Aunque en esta ocasión más que escribir una reflexión o algo parecido te quise compartir un poco de mi experiencia. Así que si te gustó no dudes en comentar y compartir. Estaré dejando el link aquí de una pequeña galería en mi página de Facebook.

Por último, te invito a seguirme en mis redes sociales, tanto en Facebook como Instagram. Saludos y un abrazo.

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