Plano detalle de un rostro adulto.
Plano detalle de un rostro adulto en blanco y negro.

Retrato de la experiencia

La fotografía que traigo aquí en esta ocasión es una de mis favoritas forma parte de un proyecto personal en el cual fotografié a mi señor padre. Quiero mostrar como el ser humano, conforme pasa el tiempo, se llena de rasgos físicos únicos y como éstos tienen un significado para mí, el cual comparto con ustedes el día de hoy.

Marcas de la experiencia

Todos nosotros como seres humanos contamos con personalidades diferentes, actitudes originales, humor especial, etcétera; se podría decir que cada uno de nosotros es un ser único e inigualable. A lo largo de nuestro camino en esta vida vamos viviendo aventuras y experiencias, todas estas cosas van forjándonos carácter, generando experiencia en nosotros.

Cuando cada uno de nosotros empieza a recorrer ese camino los años van avanzando. Sin detenerse, la edad nos va juntando días y días. Esto como consecuencia, tiene cambios físicos en nosotros: las famosas «arrugas».

Plano detalle de un rostro adulto.
Plano detalle de un rostro adulto en blanco y negro.

¿Cuál es la relación?

Yo pienso que las arrugas van apareciendo conforme nosotros vamos ganando experiencia, algo así como marcas de guerra. Las cicatrices quizás para algunos no son muy «estéticas» o les desagradan, inclusive consideran que es sinónimo de vejez y puede que no se equivoquen pero… desde mi punto de vista, una persona con aquellas marcas es sinónimo de experiencia, de haber recorrido un gran camino en sus años pasados.

Nunca es mala idea escuchar un consejo de aquellas personas puesto que, como dije antes, cuentan con una experiencia muchísimo mayor que nosotros. Ellos han vivido más que nosotros o inclusive han pasado por momentos similares a los nuestros. Ellos ya superaron esa etapa, es bueno siempre aceptar amablemente esos buenos consejos, pueden hacer más fácil el camino a nosotros.

Si la vida lo permite nosotros algún día seremos quienes demos estos consejos. Quien tenga esas arrugas y a su vez esa experiencia. La vida es recorrer esos caminos para aprender de ellos y así transmitirlo a los que vienen detrás.

Del mismo autor: Ojos; reflejo del alma, del corazón

Espero este post haya sido de tu agrado, si te gusto te invito a calificarlo y dejar un comentario, sígueme en mi Instagram por si deseas ver mi trabajo fotográfico, ¡un saludo!

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