Humanidad: un reflexivo confinamiento

Antes que nada, quiero expresar mi gratitud a Rubén Díaz por darme la oportunidad de hacer un artículo colaborativo, porque un blog es un espacio muy personal.

Mi nombre es Alan García, soy un chico de México creador de El blog de AlanJPG. Un sitio que yo y mis amigos administramos. Comenzó como un espacio para compartir fotografías, pero pasó a complementarse con reflexiones, relatos y pensamientos muy personales de nosotros.

No soy un experto en lo que va de estos temas, pero siempre gusto de dejar mi opinión en un nivel muy personal. Mi objetivo no es que pienses como yo; es hacerte pensar, reflexionar y dar tu punto de vista. Mis palabras bien podrían ser equívocas.

Han sido días difíciles, días extraños para todos nosotros. Solíamos vivir en nuestra normalidad, donde todo se movía tan aprisa que apenas teníamos oportunidad de disfrutar el momento; nuestra afición por automatizar y apresurar procesos era una fantasía humana que se estaba haciendo realidad. Entonces algo pasó, el acrecentado desarrollo comercial se vio perturbado por algo imprevisible.

Nos hicimos indiferentes

Obligados nos vimos a quedar guardados en nuestros hogares cual canario que es encerrado en una jaula. Un virus, una pandemia nos ha hecho despertar y reflexionar sobre la frágil existencia del ser humano; solo era necesario pisar freno para darnos cuenta que nos estábamos convirtiendo en seres apáticos para con todo. Este confinamiento ha sacado nuestro lado más humano.

Aquellas grandes industrias que parecían robotizadas, ocurriendo de manera inconsciente, hoy vemos que no son nada sin la mano humana. Consumimos todo tipo de productos en nuestra cotidianidad, pero pocas veces paramos a reflexionar sobre éste y cuánto esfuerzo se requirió para su fabricación.

Pirámide de la Luna en Teotihuacán, México.
Pirámide de la Luna en Teotihuacán, México a blanco y negro. La gente disfrutaba de aquel momento.

Muchos pensamientos vinieron a mi mente, pues días antes de entrar en total confinamiento tuve la oportunidad de visitar Teotihuacán. La humanidad que ayer salía a disfrutar, hoy permanece en casa.

Empresas, industrias más humanas

Todas las empresas han dado un giro a la forma de trabajar, improvisando una rutina de trabajo desde casa. Estamos comenzando una era distinta, donde la persona y su salud toman gran importancia en la toma de decisiones; una época que, en lo personal pienso acabará con aquellos ideales rezagados a la era industrial y se centrará en nosotros. Dábamos pasos tan gigantes que un par de meses se hicieron una espera eterna para volver a una “normalidad” que tiene poco de normal.

Tocará ver los grandes cambios que tendrán las compañías en su forma de laborar y cómo esto cambiará nuestra forma de pensar y sobre todo prepararnos para un futuro lleno de incertidumbre. A pesar de que íbamos avanzando en tecnología, retrocedimos en nuestro lado más humano y compasivo.

¡Gracias por leerme!

¡Complementa esta lectura! Un confinamiento reflexivo, por Rubén Díaz

Agradezco enormemente la atención que me has prestado, te invito a visitar el artículo que ha escrito Rubén en su blog. Mas que una contraparte, es un complemento de este tema. Un abrazo a la distancia.

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3 pensamientos sobre “Humanidad: un reflexivo confinamiento”

  1. Acabo de ir a ver a Rubén y me ha gustado su texto.
    Hoy precisamente pensaba en qué andamos metidos desde el principio del confinamiento. Desde marzo que apenas salgo, salvo para mis caminatas matinales (bien temprano, así no me cruzo con casi nadie) y las compras de alimentos y productos básicos. Leo mucho, edito fotos antiguas y hago las tareas de casa. Hace meses que no me traen los nietos a casa. No veas lo que los hecho de menos. Tengo la suerte de que viven en el pueblo donde habito y a veces los disfruto.
    Esta pandemia nos ha enseñado a valorar más lo que teníamos y no le dábamos la atención que merecía. Cualquier cosa o acto por simple y sencilla que sea, tiene su importancia. Ahora que nos vemos privados de muchas cosas, algunas solo rutinas, nos damos cuenta el tesoro que son.
    No tuve el placer de visitar esa pirámide, sí que vi otras hace años en mi visita a la Riviera Maya. Un lugar lleno de belleza e historia.
    Un abrazo y cuídate.

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