Pequeñas cascadas en Salto de Quetzalapan.
Larga exposición de pequeñas cascadas en Salto de Quetzalapan, Chignahuapan, Puebla.

Todo es temporal

El reloj avanza, sigo quitando hojas del calendario, y yo sigo aquí. La vida sigue su curso, y yo observo por la ventana cómo se me va. Todos me olvidaron en este lugar, todos excepto mi penar, que me acompañó por el resto de mis días.

Ojalá hubiera tiempo después de tu tiempo, pero ya no es así; qué más da, ya lo tengo contado. Y graben el epitafio en la piedra de mi partida «Fluyó en el tiempo, pero el tiempo no fluyó en él.»

Me dejaré llevar como el agua sigue su cauce a través de piedras y desniveles, dejando cascadas a su paso. Así pues, tal vez llegue al oasis más pronto de lo esperado; entonces podré hallar la utopía sosiega que tanto anhela mi penar. Allí lo dejaré y yo, partiré lejos.

Nadie preocupará más, igual desde antes abandonaron mi existencia sin decir una palabra, despedazaron mi aspiración, mi inspiración, mi ser. Pero yo sigo mi cauce hasta el fin de los tiempos.

Pequeñas cascadas en Salto de Quetzalapan.
Larga exposición de pequeñas cascadas en Salto de Quetzalapan, Chignahuapan, Puebla.

Fluir

Llegará el momento en que me detendré, todo se detendrá. Habré logrado fluir en el tiempo, pero el tiempo nunca quiso fluir dentro de mí. Añoranzas, recuerdos, idilios, sensaciones, nada se va.

Ya no importa más, hasta aquí he llegado, y con ello mis aflicciones.


Te agradezco enormemente el dedicar tiempo a esta breve lectura, ojalá pudieses dejar un comentario con tu opinión. También te invito a seguirme en mi cuenta de Instagram donde subo más fotografías. Un abrazo fuerte a la distancia.

Más artículos
Fotografía del fondo de un pequeño lago.
La gran inmensidad de las decisiones

Preparando para ti…

A %d blogueros les gusta esto: